Un vídeo muestra el aterrador momento en que un cadáver se mueve en el interior de un ataúd

Estamos asistiendo a un verdadero drama mundial. Los ataúdes que esperan el entierro se alinean en las iglesias y los cadáveres de los que murieron en su casa se mantienen encerrados en habitaciones selladas durante días mientras los servicios funerarios intentan atender todas las defunciones por la pandemia de coronavirus. Hasta este miércoles, Covid-19 ha matado a casi 300.00 personas, enterrados o incinerados sin ningún tipo de ceremonia. Los que mueren en el hospital lo hacen solos, con sus pertenencias en bolsas al lado de los ataúdes antes de ser recogidos por los trabajadores funerarios.

Por ejemplo, en Bérgamo, una de las áreas de Italia más devastada por el coronavirus, se grabaron camiones del ejercito en fila llevando innumerables ataúdes en medio de la noche, una terrorífica escena que se ha repetido en todo el mundo. Y en Guayaquil, Ecuador, conseguir un entierro digno se ha convertido en una quimera, donde los servicios sanitarios y funerarios han colapsado ante la rápida propagación del coronavirus y pese a los intentos del Gobierno para agilizar la recogida de cadáveres. Sin duda alguna, los momentos en los que vivimos serán recordados amargamente para siempre, formando parte de la historia oscura de la humanidad.

Ahora bien, son muchos los que se preguntan que ocurre con el alma de aquellos que han muerto repentinamente durante la pandemia, sin poder despedirse de sus familiares y amigos. Lo cierto es que los expertos en la materia nos dicen que la mayoría de fallecidos logran abandonar nuestra dimensión y pasan al reino espiritual, pero hay otros, como ya ha ocurrido antes en las grandes tragedias, que se niegan a abandonarnos y se quedan como espíritus errantes. Y tal vez esta sea la explicación para el incidente ocurrido durante un entierro en Indonesia.

El cadáver moviéndose

El terrorífico incidente se grabó durante un funeral en la ciudad de Manado, Indonesia, el 5 de mayo. El video muestra a los familiares y amigos del fallecido devastados mientras un sacerdote lee oraciones durante el entierro. Pero a medida que la cámara se acerca al ataúd, se puede ver el contorno siniestro de lo que parece ser una mano moviéndose debajo del panel de vidrio del ataúd.

“Dios ha dicho en el libro de Juan: Yo soy la resurrección y la vida. Quien crea en mí vivirá, aunque esté muerto”, se escucha decir al sacerdote en el video.

Momentos después, una mano parece tocar la tapa del ataúd. Al parecer, nadie se dio cuenta en ese momento y el entierro continuó como si no pasara absolutamente nada. Pero fue después de revisar las imágenes que los familiares observaron atónitos como “algo” se mueve dentro del ataúd. Sin saber muy bien lo que hacer, decidieron subir el video a las redes sociales, provocando una conmoción en todos aquellos que visualizaban las imágenes.

Rápidamente, algunos dijeron que se trataba del espíritu del fallecido intentando dar su ultimo adiós a todos aquellos que se encontraban despidiéndole. Sin embargo, surgió otra explicación mucho mas inquietante: que estaban enterrando vivía a la supuesta fallecida y esta intentaba pedir ayuda, sin éxito. También hay que decir que esta última explicación queda descartada ya que los presentes hubieran escuchado algún sonido procedente del ataúd, y supuestamente no fue el caso.

A pesar de las teorías sobrenaturales, los científicos dicen que el cadáver probablemente se movió debido al rigor mortis: el endurecimiento del cuerpo clasificado como la tercera etapa de la muerte. EL periódico británico The Sun citó un estudio publicado en la revista científica Science Alert en 2019, en el cual investigadores australianos descubrieron que un año después de la muerte, los cadáveres se mueven “significativamente”.

La investigación se realzó utilizando cámaras de lapso de tiempo para grabar cadáveres en descomposición durante un período de 17 meses. Los investigadores de la Instalación Australiana de Investigación Experimental Tafonómica (AFTER por sus siglas en inglés) usaron las cámaras para tomar imágenes aéreas de un cadáver cada 30 minutos durante las horas del día. Descubrieron que durante todo el tiempo, el cadáver continuó moviéndose.

Y los investigadores de la Universidad Central de Queensland en Rockhampton, Australia, descubrieron que, sin ninguna “ayuda” externa, los restos humanos pueden cambiar su posición. Lo cierto es que es interesante siempre conocer la versión escéptica, pero en este caso en concreto la ausencia de ruido en el interior del ataúd y el hecho de que nadie de los presentes viera nada inusual en ese momento, parece demostrar que el espíritu del fallecido estaba dando el ultimo adiós a sus seres queridos aún vivos.

¿Qué te parece el video del ataúd? ¿Puede ser el espíritu del fallecido? ¿O tal vez es el rigor mortis?

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