The Expanse, novela que predijo la renta mínima vital y el control de la población

No es necesario decir que nos encontramos en unos momentos un tanto extraños. Hemos pasado de estar confinados obligatoriamente por un virus de origen desconocido que se ha cobrado la vida de cientos de miles de personas, a poder salir a la calle y disfrutar del aire libre como si nunca hubiera pasado absolutamente nada. Lo cierto es que son muchos los que se preguntan si viendo las inquietantes imágenes de cientos de personas sin respetar el distanciamiento social o sin mascarillas, el mundo tendría que estar sumido en una nueva ola de coronavirus. Pero parece ser que no es así, y en contra de todos los pronósticos científicos, las defunciones y los infectados están disminuyen cada día.

Pero en medio de la confusión generalizada y el pánico por la infección viral, la nueva pandemia estaba predestinada a aparecer en nuestras vidas. Desde libros, películas hasta los guionistas de ‘Los Simpson’, predijeron la aparición de una mortal enfermedad que se propagaría por todo el mundo. Sin embargo, ahora tenemos otra de estas inquietantes predicciones que se está cumpliendo, en estos momentos.

La predicción de “The Expanse”

Se ha hablado mucho en los últimos años sobre la posibilidad de una economía posterior al trabajo y sobre cómo podríamos manejar nuestra transición a un mundo en el que hay más personas que ocupaciones. Los empresarios consideran que tal especulación es innecesaria. Los economistas señalan que cada generación de avance tecnológico se encuentra con esta preocupación, y que no es nada más que una utopía.

Sin embargo, en este momento nos encontramos ante un escenario nunca visto antes, millones de empleos destruidos por la pandemia de coronavirus. Por ejemplo, el COVID-19 ha arrasado en un mes tantos empleos como Estados Unidos creó en diez años. Y en España, más de 800.000 personas han perdido sus empleos en los dos primeros meses del virus. Y esto mismo es lo que plantea “The Expanse”, una serie de novelas escrita en 2011 por James S. A. Corey, el seudónimo conjunto de los autores Daniel Abraham y Ty Franck, y que fue adaptada a serie de televisión emitida por el canal Syfy.

Si bien el objetivo principal de la historia involucra la tensión entre la Tierra y Marte y se enfoca en un grupo de transportistas espaciales atrapados en una conspiración galáctica, la gente en la Tierra está desarrollando un escenario inquietantemente similar a la economía post-coroanvirus. La historia tiene un sistema parecido a la renta mínima vital. En The Expanse, la Tierra es administrada por un gobierno que ha implantado la Asistencia Básica, generalmente referida simplemente como “Basica”. Con Basica, a las personas se les asigna vivienda o viven en dormitorios con otras personas que reciben esta asignación y ni siquiera pueden elegir dónde vivr. Es más, aquellos que reciben la ayuda son ubicados a poca distancia de la Embajada de Marte, cerca de la sede de la ONU, que es la capital de la Tierra, en una especie de gentrificación

En The Expanse, después de la escuela primaria, tienes la opción formar parte de “Básica” o trabajar durante un año. Si decides la opción de Basica, obtienes el ingreso básico estándar que adquieren todos los ciudadanos de la Tierra. Atención médica gratuita, vivienda y alimentación, pero nada más. Si eliges trabajar entonces tienes la posibilidad de acceder a la universidad complemente gratis. Por lo tanto, solo aquellas personas que tienen dinero o influencias trabajan.

La novela nos lleva a un mundo donde las personas gastan grandes cantidades dinero tratando de disociarse de los pobres. Quieren que sus hijos vayan a escuelas diferentes y vivir alejados de ellos. En Basic, se otorgan viviendas con un precio específico para ubicar a la población que depende de la renta básica. También existen leyes y regulaciones dirigidas directamente a aquellos que viven de Basic, convirtiéndose todo en una cuestión política. Los que trabajan tienen un poco más de libertades, pero siempre con el miedo de poder acabar en Basic. Por no decir que el gobierno controla las vidas de los que deciden no trabajar, tanto sus relaciones personales como sentimentales.

Es inevitable no preguntarnos si la renta mínima vital no será realmente Basic. Y parece ser que lo que hace unos años parecía una utopía, ahora es una realidad en casi todo el mundo. Es innegable que la pandemia de coronavirus ha cambiado el mundo en el que vivimos y el hecho de que millones de personas hayan perdido sus empleos ha obligado a tomar medidas drásticas para evitar la pobreza. Mientras tanto, los críticos advierten que la ociosidad simplemente aumentara la pobreza, atrayendo a muchas personas que podrían trabajar, pero no lo harán porque se sentirán cómodos con la situación. Y los defensores dicen que la renta mínima vital hará que aumente el consumo y mejorar sus posibilidades laborales.

Es cierto que este tipo de ayuda es necesaria en estos momentos tan dramáticos, millones de familias se encuentran desamparadas económicamente. Pero la renta mínima vital podría convertirse en Basic para tener controlada a la población y decidir sobre su futuro. Esto exacerbaría las reverberaciones sociales de la desigualdad, al crear ciudades de trabajadores y ciudades de personas que viven en de la renta. Las ramificaciones a largo plazo de esto no están claras, pero conllevan una serie de problemas potenciales. Estamos hablando de la segregación económica y social, ricos y pobres, los que pueden trabajar o los que no. La renta mínima vital puede ser una bendición, pero también puede convertirse en el inicio del Nuevo Orden Mundial. Aunque es inevitable no pensar si la pandemia de coronavirus ha sido creada para tal efecto. Quien sabe.

¿Se cumplirá las predicciones de “The Expanse”? ¿La renta mínima vital es una medida para controlar a la población?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

shares