Mayas, Aztecas y Egipcios: las similitudes de Civilizaciones pero no relacionadas

Los egipcios, mayas y aztecas, las culturas más importantes de Africa y América en el pasado, respectivamente, tienen similitudes más allá de las pirámides y sus calendarios exactos, símbolos de su evolución plasmados en monumentos. Pero nada más que eso, porque incluso, no fueron contemporáneas.

Pirámide del Sol, Teotihuacán, México. Esta estructura y la Gran Pirámide de Egipto, tienen casi el mismo tamaño en perímetro bajo./ Mariordo (Mario Roberto Durán Ortiz)/Creative Commons/PD
NUEVA YORK. Escritorio de El Editor – El egiptólogo español José Ramón Pérez Accino señaló en la capital mexicana que, aunque estos son los elementos más visibles de su coincidencia en el caso de las pirámides, pese a la similitud en sus formas, ni siquiera representan el parecido más significativo, pues otras civilizaciones también las erigieron.

Sin ir más lejos, en México las culturas tolteca y teotihuacana fueron buenos ejemplos de constructores de pirámides, mientras que los chinos alzaron enormes templos que cumplieron una función religiosa.
Pérez Accino afirmó que existen varios paralelismos entre ambas civilizaciones, pero que es «descabellado» pensar que hubo contacto entre ellas, debido a la lejanía geográfica en que florecieron y a que no fueron contemporáneas en su período de mayor auge.

Entre las principales similitudes mencionó la estructura de su escritura jeroglífica, los conocimientos matemáticos y astronómicos, la vida económica, la explotación de la tierra y la forma en que ambas se disolvieron absorbidas por el surgimiento y llegada de otros pueblos.

«En ambos casos pertenecen a realidades culturalmente sesgadas, por la conquista española en caso de los mayas y por la conquista grecorromana y la llegada posterior del mundo islámico en caso de los egipcios», dijo.

“Pirámide escalonada” de Dyeser, en Saqqara, Egipto. /David Mateos García/Wikipedia.org
PIRAMIDES

A su juicio, las similitudes entre ambas civilizaciones son las mismas que podrían encontrarse entre dos países modernos de partes opuestas del globo, en que habrá tradiciones y costumbres distintas, pero también muchas coincidencias. Sin embargo, las diferencias son muchas empezando por las pirámides, que a primera vista aparecen como el principal elemento en común.

Pérez Accino señaló que no sólo tienen diferencias formales, sino también funcionales. «Pirámides pirámides (en el concepto egipcio) existen pocas en América», afirmó.

Indicó que la gran mayoría de estos enormes edificios americanos fueron superposiciones de estructuras que van decreciendo conforme avanzan en altura. Además, tampoco fueron monumentos mortuorios en estricto rigor, a pesar de que en algunas fases de construcción se han encontrado momias dentro de algunas.

La excepción es la tumba de Pakal II, uno de los últimos gobernantes de la ciudad maya de Palenque (al sur de Chiapas), sobre la cual fue construida, a manera de gran túmulo funerario, la Pirámide de las Inscripciones.

Cuando se descubrió en 1952 fue un gran acontecimiento, porque ocurrió tan sólo 30 años después del hallazgo de la tumba de Tutankamon, y se pensó que era «el equivalente americano» de éste. «Pero pertenecen a mundos distintos y el significado de las ofrendas no tiene por qué ser parecido», aclaró el especialista.
“Pirámide Acodada” de Seneferu, en Dahshur, Egipto. /Gérard Ducher/Wikipedia.org
SIN EMBARGO…

La Pirámide del Sol en Teotihuacan, México y la Gran Pirámide de Egipto, tienen casi el mismo tamaño en perímetro bajo. Expertos han descubierto hace tiempo que el cociente del perímetro bajo a la altura se desvía solamente cerca 0,05 % del valor para 2x pi (6,2831853) para la gran pirámide y también 0,05 % es del valor para 4x pi (12,566371) para la Pirámide del Sol…

Esto es muy extraño, ya que las culturas aztecas y egipcias que las construyeron, no se pudieron conocer entre sí, por tiempo y distancia… ¿Alguien más les ayudó?

EPOCAS DIFERENTES

El Antiguo Egipto nació hacia el año 3.000 antes de Cristo a orillas del río Nilo en el norte de Africa, mientras que la civilización maya comenzó a aparecer 1.000 años después en el territorio que actualmente constituyen el sur de México, Bélice, Guatemala, Honduras y El Salvador.

La mayoría de los especialistas considera que simplemente son coincidencias entre ambos pueblos y que hasta el momento no hay pruebas sobre un verdadero contacto entre ambas culturas.

«Creo que hay paralelismos. Tenían formas similares de lidiar con cuestiones parecidas cualquiera fuera la cultura, egipcia o maya», dijo Michael Berger, investigador de la Universidad de Chicago.

Sin embargo, Zahi Hawass, director del Consejo de Antigüedades de Egipto, cree que tal vez hubo contacto entre ambas culturas.

«Pienso que lo más importante es la forma de la pirámide que tienen ambas culturas y esto puede predecir que la gente maya sí realmente vio las pirámides egipcias».

Según Hawass, las pirámides construyeron a Egipto. El pueblo vivía para las pirámides y fue a través de ellas que desarrolló su arte y el conocimiento de la astronomía.

Los egipcios comenzaron a construir sus colosales y perfectas pirámides hace alrededor de 5.000 años como tumbas y eran verdaderos hogares para los muertos en su camino a ‘otra vida’. También tienen un sentido religioso, ya que se la consideraba una escalera que le permitiría al rey acercarse a Ra, el dios sol.

Las pirámides mayas eran tumbas y templos. Sitio de descanso para los gobernantes, al igual que las de los egipcios eran adornadas en las paredes con dibujos que mostraban personajes relacionados con el difunto.

«La cronología es muy diferente. Cuando en México empiezan a levantarse pirámides, en Egipto hace siglos que ya no se levantan», dijo por su parte Jorge Canseco, presidente de la Sociedad Mexicana de Egiptología.

Calendario Azteca. A pesar de los siglos y miles de kilómetros que separaron a mayas y egipcios, ambos desarrollaron pirámides como tumbas, calendarios perfectos y una escritura jeroglífica que permiten pensar en la posibilidad de que hayan estado en contacto.
CALENDARIOS

Los mayas y los egipcios eran pueblos que miraban al cielo y su estudio de las estrellas les permitió desarrollar calendarios perfectos de 365 días.

¿La diferencia? El calendario egipcio era agrícola y medía los años de gobierno de cada rey, mientras que el maya representaba a los diferentes dioses y era lineal en la cuenta de los años.

Ambos pueblos alcanzaron un amplio conocimiento de la astronomía, a tal punto que algunas de las pirámides egipcias se construyeron tratando que la punta estuviera alineada con algunas estrellas y algunos edificios mayas están en exacta posición en relación con los puntos cardinales y la ubicación de ciertos astros.

Y si bien distintas, según varios especialistas hay cierta similitud en la organización de los glifos para su escritura, que permitiría inferir que seguían un sentido lógico similar.

«Creo que en el futuro, ya sea en Egipto o en México, tal vez, pudiéramos encontrar evidencia que demuestre que hubo contacto entre ambas civilizaciones», comentó Hawass.

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