Las grandes empresas tecnológicas están creando el metaverso, una supuesta realidad alternativa de nuestra existencia

Muchas obras de ciencia ficción, así como algunos pronósticos de tecnólogos y futurólogos importantes, predicen que en el futuro habrá tecnología informática super avanzada. Si estas predicciones son correctas, entonces nos encontraremos con ordenadores superpoderosos capaces de ejecutar simulaciones detalladas de tus antepasados ​​o de personas como tus antepasados. Debido a que los ordenadores serían tan poderosos, podrían ejecutar muchas de esas simulaciones. Ahora bien, el verdadero problema reside en que estas personas simuladas son conscientes.

Entonces podría darse el caso de que la gran mayoría de mentes como la nuestra no pertenezcan a la raza original sino a personas simuladas por los descendientes avanzados de una raza original. Esta teoría fue propuesta por el filósofo Nick Bostrom, quien sugirió que el universo y todo lo que contiene podría ser una simulación. Y desde que publico su tesis en 2003, ha habido una intensa especulación pública y un debate sobre la naturaleza de la realidad. Sin embargo, parece ser que la teoría de que vivimos en una simulación es cada más plausible.

El futuro de Facebook

El director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció recientemente que el gigante tecnológico pasará de ser una empresa de redes sociales a convertirse en una “empresa metaversa”, que funcionará en una “Internet incorporada” que combina más que nunca los mundos real y virtual. Entonces, ¿qué es “el metaverso”? El término “metaverso” no es nuevo, pero recientemente ha experimentado un auge en la popularidad y la especulación sobre lo que podría significar en la práctica. La idea del metaverso es útil y es probable que nos acompañe durante algún tiempo.

Metaverso, el momento ha llegado

Los seres humanos hemos desarrollado muchas tecnologías para engañar a nuestros sentidos, desde altavoces y televisores hasta videojuegos interactivos y realidad virtual, y en el futuro podemos desarrollar otras herramientas para manipular el tacto y el olfato. Tenemos muchas palabras para estas tecnologías, pero todavía ninguna palabra popular que se refiera a la totalidad de la mezcla de la realidad pasada de moda (el mundo físico) y nuestras extensiones fabricadas a la realidad (el mundo virtual).

Sin embargo, el anuncio de Facebook habla a sus intentos de imaginar lo que los medios sociales dentro del metaverso. Las grandes empresas tecnológicas como Apple, Facebook, Google y Microsoft ya están trabajando activamente en esta tecnología. Por ejemplo, la compañía de videojuegos Epic Games, creadora del Fortnite, anunció hace unos meses que invertirá 1.000 millones de dólares para unirse al metaverso. Entonces no es difícil no empezar a pensar en cómo estas nuevas tecnologías darán forma a nuestra sociedad, política y cultura, y cómo podría ser nuestro futuro. Para Facebook y las otras grandes corporaciones tecnológicas, el metaverso es emocionante porque presenta una oportunidad para nuevos mercados, nuevos tipos de redes sociales, nuevos productos electrónicos de consumo y nuevas patentes. Lo que no está tan claro es cómo nos afectará directamente nuestra propia existencia.

Más allá del mundo de un solo mundo

En el mundo “real”, la mayoría de nosotros estamos lidiando con una pandemia, una crisis climática y la extinción masiva de especies inducida por el hombre. Nos hemos hecho dependientes a la tecnología u que nos están provocando muchos efectos no deseados como la ansiedad y el estrés. Entonces, ¿en que ayudará el metaverso? Según los gigantes tecnológicos, el metaverso podría ayudarnos a organizar nuestras sociedades de manera más productiva. Los estándares y protocolos compartidos que unen mundos virtuales dispares y realidades aumentadas en un único metaverso abierto podrían ayudar a las personas a trabajar juntas y reducir la duplicación de esfuerzos.

Por ejemplo, Internet ha tenido un gran éxito conectando a personas de todo el mundo entre sí y funcionando como una especie de biblioteca moderna de Alejandría para albergar grandes almacenes de conocimiento. Pero también ha aumentado la privatización de los espacios públicos, nos invaden con publicidad, las empresas tecnológicas nos roban nuestros datos digitales y ha llevado al mundo virtual a consumir el mundo físico a través del daño ambiental.

Pero los inconvenientes no acaban aquí. Los problemas más profundos con el metaverso tienen que ver con el tipo de cosmovisión que representaría. En una cosmovisión (Facebook), podemos pensar en nosotros mismos como pasajeros dentro de una realidad singular que es como un contenedor para nuestras vidas. En otra cosmovisión (culturas indígenas), cada uno de nosotros crea la realidad en la que vivimos a través de lo que hacemos. Prácticas como el trabajo y los rituales conectan a las personas, la tierra, la vida y la espiritualidad, y juntos crean realidad.

Un problema clave con la primera visión es que conduce a un “mundo de un solo mundo”: una realidad que no permite otras realidades. Esto es lo que ya vemos en las redes sociales. La versión actual de Facebook puede aumentar su capacidad para conectarse con otras personas y comunidades. Pero al mismo tiempo limita la forma en que se conecta a ellos: características como reacciones preestablecidas a las publicaciones y el contenido elegido por algoritmos invisibles dan forma a toda la experiencia. De manera similar, un juego como Fortnite (con más de 300 millones de usuarios activos) permite posibilidades ilimitadas de cómo se puede desarrollar un juego, pero define las reglas por las cuales se puede jugar.

La idea de un metaverso, al trasladar aún más de nuestras vidas a una plataforma universal, extiende este problema a un nivel más profundo. Nos ofrece una posibilidad ilimitada de superar las limitaciones del mundo físico; sin embargo, al hacerlo, solo los reemplaza con restricciones impuestas por lo que permitirá el metaverso.

Somos parte del metaverso

El interés de creer el metaverso nos lleva a la posibilidad de que ya formemos parte de este universo paralelo digital. Entonces la teoría de Nick Bostrom cobraría sentido. Tal como señala el filósofo sueco, una civilización “posthumana” tecnológicamente madura tendría una enorme potencia informática y ya habrían creado el metaverso y nosotros formaríamos parte de la simulación. Tampoco debemos olvidarnos del escritor y novelista estadounidense de ciencia ficción Philip K. Dick, quien aseguró que todos vivimos en una simulación mucho antes de que existieran los ordenadores. La decisión está tomada y las grandes empresas tecnológicas está dispuestas a crear otra realidad de nuestra existencia sin que nadie puede hacer nada para evitarlo.

¿Qué opinas sobre el metaverso? ¿Nosotros formamos parte de este universo virtual?

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