La verdadera historia de “chuky” el muñeco diabólico

Chucky, ese juguete despreciable que provocó los gritos de más de un espectador en los distintos cines del mundo, con su peculiar humor en cada asesinato, originalmente midió tres pies de alto, vestía de marinero y había sido cosido con alambres para que la paja de su relleno no se desparramara. Algo muy sencillo para lo que de verdad logró el pequeño demonio en la mente de más de una persona en el mundo.

Corrían los últimos años de la década de los 80 cuando en Florida, específicamente en Key West, Robert Eugene Otto recibía un muñeco humilde como regalo de una de las mujeres de servicio en su hogar, al que le colocó su propio nombre como gesto de aceptación ante el obsequio.

doll3-768x576“Gene”, apodo de cariño que recibía Robert por parte de sus padres, estaba en desconocimiento del que sería el día clave del resto de su vida, al recibir el juguete por parte de una mujer originaria de las Bahamas que junto a su familia, también trabajadores en el hogar del chico Otto, practicaba el vudú y la magia negra.

Lo que comenzó como una relación de cariño y amistad inseparable, poco a poco se tornó en una pesadilla, así como las que sufría Robert luego de la llegada de su nuevo amigo, que en realidad era su enemigo.

Consumido entre conjuros y malos deseos, Robert, el muñeco, fue visto asomado en las ventanas de la casa cuando la misma estaba sola, movió muebles en el cuarto de “Gene” y de hecho hablaba con su dueño, lo que despertó la sospecha de los padres Otto con respecto al comportamiento de su hijo y sus cambios desde la llegada del que hoy es conocido como Chucky.

La mudanza y el crecimiento fueron la solución a estos problemas y Robert quedó apilado en un rincón, olvidado entre el polvo de un viejo ático de la casa hasta que “Gene” decidió volver.

Con sus padres muertos, “Gene” heredó la casa de aquel sospechoso episodio de su niñez, a la que decidió mudarse en busca de inspiración en su carrera como pintor. Allí encontró un mirador perfecto para sus obras. Sin embargo la antigüedad y el polvo escondían algo más que madera y recuerdos. “Gene” y Robert se reencontraron.

Como recuerdo de su infancia, el ya adulto Robert lavó su antiguo muñeco y le dio cabida en su espacio, junto a su esposa y su pasión por la pintura.

chucky-611x445-620x350Los actos sobrenaturales se hicieron presentes de nuevo en el hogar, por lo que luego de quejas, rechazos y risas macabras en los pasillos, “Gene” devolvió a Robert al ático donde permaneció hasta la venta de la casa, luego de la muerte de su dueño en 1972. La familia encargada de la compra permitió a su hija de 10 años acercarse al “inofensivo” juguete, recomenzando la historia.

La tortura finalizó cuando el Martello Gallery Key West Art and Historical Museum se hizo dueño del mismo, de hecho, en la actualidad forma parte de la exhibición y está rodeado de cartas de visitantes que piden que “su” maldición sea olvidada y piden disculpas por las fotos y videos tomados sin su permiso. Sí, deben pedir permiso a Robert para grabarlo o filmarlo.

Actualmente, Robert o Chucky, permanece en una caja de vidrio en la que pareciera cambiar de posición, con su vestido de marinero y su cosido de alambre. Los pasos y risas macabras se siguen escuchando hasta el día de hoy.

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