Intraterrestres: ¿Realidad o Leyenda?

Estamos acostumbrados a oír hablar de la existencia de extraterrestres, pero apenas sabemos nada de otros seres de leyenda con los que se les relaciona: los intraterrestres. A diferencia de los primeros, que supuestamente habitan en otros planetas, los intraterrestres lo hacen en el interior de la Tierra, ya sea en grutas montañosas o bajo los polos.

América es uno de los lugares de donde nos han llegado relatos sobre sus apariciones: los Andes y la selva Amazónica se citan como algunos de los enclaves de ciudades subterráneas. Realidad o ficción, lo cierto es que el mito sigue vivo.

El escritor Julio Verne (nacido en Nantes, Francia, el 8 de febrero 1828) ya hablaba en su obra “Viaje al centro de la Tierra” de la existencia de vida vegetal y animal bajo la corteza terrestre. La novela es pura ficción, pero, sin embargo, recoge creencias de civilizaciones tan dispares como la egipcia o la inca. América es uno de los lugares del mundo con más leyendas en torno a los seres que habitan el interior de la Tierra, los intraterrestres. Estos relatos señalan la cordillera de los Andes que ocupa la zona occidental de América del Sur como punto de entrada a las civilizaciones subterráneas. Lo polos y el Himalaya, en Asia, son otros de los accesos a un mundo que, según piensan algunos, se desarrolla a miles de kilómetros bajo nuestros pies.

Hoy en día no nos sorprenden los comentarios acerca de los extraterrestres. Es muy común escuchar opiniones del tipo: “lo lógico es que no estemos solos en el Universo”. Sin embargo, nos cuesta creer que en nuestro propio planeta pueda haber más vida que la que ya conocemos. Nos recreamos en los misterios lejanos y desdeñamos los que nos son más próximos, como ocurre con la leyenda de los intraterrestres.

Como su propio nombre indica, los intraterrestres (en oposición a los extraterrestres) son seres que supuestamente habitan en el interior de la Tierra. Algo que descartan la mayoría de los científicos, dadas las altas temperaturas existentes bajo la corteza terrestre, pero que apoyan historias populares transmitidas desde tiempos remotos.

La mitología griega señalaba Hiperbóreas como una isla de gran belleza situada en las tierras septentrionales aún desconocidas. Por su nombre, que literalmente significa más allá de las bóreas, probablemente se tratase del Polo Norte.

El historiador romano Plinio relató cómo, tras un cataclismo, el país mítico se hundió bajo un manto de hielo y sus habitantes lograron huir a través de cavernas y túneles que llegaban hasta el sur de la actual Alemania. En total, más de 2,000 kilómetros de galerías subterráneas desde el círculo ártico hasta las tierras templadas.

Otro lugar mítico pero para los hindúes es Agharti que se sitúa también como posible origen de reinos subterráneos. Ubicado en Asia, bajo la cordillera del Himalaya, Agharti es el corazón secreto de la sabiduría y la inteligencia. En la India se cuenta que el lugar tiene más de 600,000 años de vida y lo relacionan con la antiquísima civilización prehumana del desaparecido continente de Mu.

Los budistas tibetanos llaman a su reino subterráneo Shambhala. Afirman que contiene ríos, campos de cultivo y numerosas ciudades donde habitan los descendientes de una raza de hombres superiores que buscaron refugio bajo tierra para salvarse de un cataclismo.

Hay leyendas acerca de la Tierra Hueca más o menos coincidentes en diversos puntos del planeta. También en América. Civilizaciones como la de los incas o los mayas eran portadoras de este tipo de historias. El libro sagrado de los últimos, el Popol Vuh, ubica a los creadores del hombre en el interior de la Tierra.

En el Amazonas, los últimos macuxíes cuentan cómo hasta principios del siglo XX sus antepasados entraban por una caverna y caminaban entre 13 y 15 días. Al llegar al interior, en salas fuertemente iluminadas, se encontraban con los “hombres grandes”, de tres metros de altura.

Relatos como éste apoyan la existencia de intraterrestres que habitan en grutas, no tanto en el interior de la Tierra. Zonas montañosas como la de los Andes se señalan como principales puntos de acceso a estas cuevas profundas pero llenas de vida. Una de las historias más sorprendentes al respecto nos llega desde Rusia.

Se cuenta que en 1875 dos rusos de unos 35 años de edad, Pomarov y Makosky, se adentraron en una ocasión por unas cuevas al pie de un monte de los Urales. A medida que iban avanzando, los pasillos se iban haciendo más amplios hasta llegar a una sala con luz.

Fue ese el lugar donde conocieron a los habitantes de las grutas, con los que se comunicaron con gestos y llegaron a establecer lazos de amistad.

El escritor inglés Bulwer Lytton (1803-1873) pudo haberse inspirado en un contacto con los intraterrestres para escribir el libro de “La Raza Futura”. En concreto, su experiencia se sitúa en una localidad de los Alpes italianos donde Lytton estaba de retiro en 1842: cuentan que uno de los seres que habitan el subsuelo le transmitió telepáticamente detalles sobre la vida en ese terreno.

Otros relatos hablan de los polos como las puertas al mundo de los intraterrestres, situado de nuevo en el interior de la Tierra. El más fiable al respecto es el del Contralmirante Richard E. Byrd, de la Marina de los Estados Unidos de América, que entre 1947 y 1956 exploró los polos. A su regresó declaró que la expedición había abierto “una nueva tierra extensa”.

La Sociedad de la Tierra Hueca se basa en este testimonio para defender la posibilidad de que vivan seres en el centro de la Tierra. Con sede en Australia y miembros procedentes de más de 30 países, la Sociedad de la Tierra Hueca está organizando una nueva expedición a los Polos.

La aventura, prevista para principios de verano, llevará a los interesados en un rompehielos desde costas rusas hasta el Polo Norte. Una vez allí esperan que la embarcación se introduzca por un remolino directo al mundo de los intraterrestres.

Con esta misión, la Sociedad de la Tierra Hueca intentará confirmar la existencia de los intraterrestres además de su verdadero origen. Como creen otros adeptos al tema, los intraterrestres podrían ser lo que entendemos por extraterrestres: seres avanzadísimos pero que en vez de provenir de otros planetas provienen del interior de la Tierra.

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