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Agartha el continente perdido, la teoría de la Tierra Hueca

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Agartha es un tema popular en el esoterismo y es la base de la creencia en la Tierra hueca,​ creada posiblemente en 1957 por el escritor fantástico italiano F. Amadeo Giannini. Aunque podemos remontar el tema hasta Julio Verne en el año 1864 (casi un siglo antes) en la obra titulada Viaje al centro de la Tierra, relata la historia de un viaje al interior del planeta protagonizado por un profesor de mineralogía, su sobrino y un guía. A lo largo del libro, los protagonistas se adentran en ese mundo bajo la corteza terrestre, encontrándose con mares, valles, tormentas, animales prehistóricos y hasta un ser humano gigante.

La motivación del profesor por emprender el viaje empieza con el hallazgo de un manuscrito codificado que revela la existencia de un mundo desconocido bajo la corteza terrestre.

Su sobrino, reacio a creer lo que dice el manuscrito, intenta convencer a su tío de que no puede ser posible que La Tierra sea hueca, a lo que el profesor contesta con un razonamiento que pone en tela de juicio la creencia de la Geología actual, que observa el planeta como una masa maciza cuya temperatura va aumentando hacia su núcleo:

« …auténticos sabios, Poisson entre otros, han demostrado que si en el interior del globo existiera un calor de doscientos mil grados, los gases incandescentes procedentes de las materias fundidas adquirirían una elasticidad tal, que la corteza terrestre no podría resistirla, estallando como las paredes de una caldera bajo la presión del vapor… también es opinión de otros geólogos distinguidos que el interior del globo no está formado ni de gas, ni de agua, ni de las piedras más pesadas que conocemos, porque en tal caso la Tierra tendría un peso dos veces menor.»

El posible origen de la teoría de una tierra hueca se remonta a Athanasius Kircher en 1665,​ y su obra Mundus subterraneus, quo universae denique naturae divitiae.

Sir Edmund Halley, publicó en 1692 su teoría acerca de una tierra hueca. Luego de trabajar con Isaac Newton en fluctuaciones de magnetismo de tierra y sus causas posibles. Dedujo que había tres conos concéntricos con un centro fundido de lava, que sirvió como un “sol interior”. Newton y otros científicos prominentes del siglo XVII como Johannes Kepler o Robert Boyle defendían también esta teoría.

Por otra parte, La Teoría de La Tierra Hueca sostiene que todos los Planetas, no sólo el nuestro, tienen aberturas polares y un “sol central” que resulta de una concentración de energía lumínica proveniente del sol externo, lo cual permite vida en su interior.

Somos el único ser vivo que se hace preguntas del tipo: ¿Quiénes somos?, ¿a dónde vamos? Estas preguntas nos llevan a cuestionarnos todo, y es lógico que nuestros ancestros intentaran descubrir qué hay bajo nuestros pies. Incluso es lógico que científicos de renombre formularan teorías sobre el planeta hueco.

En la mitología hindú se menciona la existencia de infiernos en el interior de la Tierra llamados Patala.

«PATALA ES UN PAÍS SUBTERRÁNEO FUNDADO HACE MILLONES DE AÑOS Y SE ENCUENTRA BAJO EL DESIERTO DE GOBI. ESTÁ GOBERNADO POR EL REY DEL MUNDO, EL VERDADERO DOMINADOR DEL PLANETA, Y SU CAPITAL ES SHAMBHALA, CONECTANDO ASÍ CON LAS CREENCIAS BUDISTAS E HINDÚES DEL REINO MÍTICO DE SHAMBHALA, OCULTO ENTRE LAS MONTAÑAS DEL HIMALAYA.»

Esta conexión ha hecho creer a algunos de los seguidores del mito de la Tierra Hueca, que su teoría está sostenida por el mismísimo Buda.

Ellos creen que se accede a Agharta a través de dos grandes agujeros en los polos, aunque también hay entradas en el desierto de Gobi, y otros lugares. Y que en el centro de la Tierra hay un Sol interno que ilumina y da calor.

En las últimas décadas, uno de los iluminados que más ha contribuido a mantener vivo la teoría de la Tierra Hueca ha sido el escritor italiano F.A. Giannini, que en 1958 publicó Los mundos más allá de los polos. Afirmaba que Richard E. Byrd, un aviador americano que había intentado llegar al Polo Norte volando, habría penetrado más de 2.300 millas con su avión en el interior de la Tierra, supuestamente vio un mamut vivo, y habló con un ser de otro mundo. En 1996 se encontró el verdadero diario de Byrd, en donde supuestamente no aparecía nada de esto. (Conspiración tal vez)

De forma paralela a la literatura y las religiones, algunos científicos también creyeron en esta posibilidad. El más conocido fue Edmond Halley, que puso nombre al cometa Halley. En 1662 formuló una teoría en la que decía que la Tierra estaba formada por varias esferas concéntricas huecas, con un Sol interior.

El militar americano John Symmes Jr. fue uno de los más activos defensores de la Tierra Hueca. En 1818 proclamó su teoría, similar a la de Halley, e intentó propagarla entre las más altas autoridades. Se hizo tan popular que tiene su propio monumento en Ohio:

Otros grandes escritores como Edgar Allan Poe, Edgar Rice Borroughs, H. P. Lovecraft o Robert E. Howard ambientaron algunos de sus relatos en reinos y parajes ocultos en el interior de la Tierra.

En la película La Guerra de los Mundos (2005) de Steven Spielberg, los extraterrestres habrían permanecido ocultos durante años en el interior de nuestro planeta, en lugar de llegar de Marte.

Curiosamente, la mayoría de las teorías de la Tierra Hueca no buscan descubrir cómo es la Tierra, sino justificar la existencia de todo tipo de seres que viven en su interior.

Una tendencia reflejada en la literatura, por ejemplo en la obra de Hwee-Yong Jang, es que en el interior de la Tierra coexisten varias ciudades que forman un conjunto conocido como la «Red de Agarha». El núcleo urbano más grande sería Shamballa. Estos son algunos de los habitantes del interior de la Tierra:

Annu o Nefilim (Nephilim), descendientes de los Anunnaki en la Tierra.
Atlantes: cuando la civilización de la Atlántida quedó devastada por un gran diluvio, algunos de sus habitantes se refugiaron bajo la tierra y continúan allí. Lo mismo sucedió con la civilización de Lemuria.
Los Grises: extraterrestres cuya especie está en peligro de extinción y buscan su salvación en el ADN humano de la Tierra (el nuestro).
Existe la hipótesis de que los Mayas podrían haber migrado al interior de la Tierra, lo que explicaría su misteriosa y repentina desaparición de la superficie terrestre.
Los habitantes de la Red de Agartha (Agharta) contarían con tecnología mucho más avanzada que la nuestra, y estarían definitivamente relacionados con la actividad OVNIque se registra en nuestros cielos. Existen testimonios que afirman haber visto platillos salir del interior de la Tierra e introducirse en ella.

Google Earth es una herramienta que nos permite visualizar imágenes de la Tierra, combinando mapas, fotografías de satélite y el motor de búsqueda de Google, que ofrece imágenes a escala de un lugar específico. Gracias a Google Earth podemos trasladarnos de forma virtual y a vista de pájaro a cualquier lugar del planeta y ver con bastante claridad montañas, ríos, avenidas, edificios, etc. Sin embargo, cuando nos acercamos al Polo Norte o Polo Sur, la imagen se vuelve borrosa y no nos permite ver la imagen con detalle. ¿Curioso no? Tal vez no quieren que veamos algo. Tal vez…

 

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