¿Un módulo espacial antiguo?, La nave de Toprakkale

Las primeras noticias de esta escultura provienen del año 1973. Según cuentan, fue encontrada en la ciudad de Tushpa, que hoy es Toprakkale, ubicada en Turquía cerca de la frontera con Siria. En el pasado, Tushpa fue la capital del reino de Urartu entre los años 1200 aC y 750 aC. Representa a un humanoide a bordo de una nave y vestido con un traje espacial. Sería una irrefutable prueba de que hemos sido visitados por civilizaciones extraterrestres en el pasado, si no fuese porque es una falsificación.

A principios de los años 90, algunos arqueólogos alemanes e ingleses se interesaron ante los rumores de la existencia de una estatuilla de 3.000 años de antigüedad representando una nave espacial, depositada en los almacenes del Museo Arqueológico de Estambul en Turquía. Pero la noticia no salió a la luz pública hasta aparecer en la revista de misterio Fortean Times, en octubre de 1993, en la que se mostraba una foto del artefacto con el comentario: “¿Un módulo espacial antiguo?“.

nave-de-toprakkale-635x262Sin embargo la pieza no estaba expuesta al público, ya que los especialistas del museo habían determinado que se trataba de una falsificación.

Su origen es incierto. Hay dos teorías al respecto. Según la primera, fue rescatada cuando un turista trataba de sacarla del país. Según la segunda, la estatua fue llevada al museo arqueológico para venderla en 1973.

Pero un origen incierto no es indicativo de fraude. Pero sí que lo es el que esté hecha de yeso mezclado con polvo de mármol, y que no tenga absolutamente nada en común con el resto de elementos recuperados del reino de Urartu.

Cuando Zechariah Sitchin se enteró de la existencia de esta estatuilla, trató de averiguar por qué no estaba expuesta al público, e incluso se presentó en el museo y presionó a su director, el Dr. Alpay Pasinli para que la mostrase. Para Sitchin, el museo no quería hacerlo porque representaba la figura de un astronauta, y eso suponía una ruptura tan grande con todo lo conocido hasta el momento, que lo más cómodo era ocultarla.

nate-toprakkale2-635x223Seguramente no tuvo en cuenta, que si la figura no fuese fácilmente refutable, supondría para el museo una fuente enorme de ingresos y de prestigio. Pero los museos tienen mucho cuidado con estas cosas, porque hay decenas de falsificadores, algunos muy buenos, tratando de colarles gato por liebre, e incluso algunas veces lo consiguen.

En su visita a Estambul, Sitchin tomó la figura en sus manos y la analizó visualmente. Le pareció ligera, pero no identificó ninguna marca de que hubiese sido hecha con un molde. No le realizó ningún otro análisis, ni químico ni al microscopio, pero tenerlo en sus manos fue suficiente para otorgarle su autenticidad.

Le insistió tanto al Dr. Pasinli, que finalmente éste accedió a exhibirlo, aunque eso sí, avisando de que se trataba casi con toda certeza de una falsificación. Podemos imaginarnos los términos en los que Sitchin y Pasinli estuvieron discutiendo y acordando.

Pero una vez que Pasinli dejó de dirigir el museo, su sucesor lo retiró de la exposición, ya que al parecer no estaba reportando los beneficios prometidos por Sitchin.

Pero la pieza se trata de una falsificación, como así aparecía publicado en un artículo de un medio turco en abril de 2003, cuya autoría podría datar de principios de los años 70, habiendo sido creada con un molde lleno de una mezcla de yeso y polvo de mármol, como determinaron los análisis químicos de la pieza.

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